Fiscal, Contable y Nómina10 julio, 2020

Inteligencia Artificial y decisiones automatizadas

Entre las aplicaciones de Inteligencia Artificial, las decisiones automatizadas son las más utilizadas en el ámbito empresarial, dada la eficiencia y eficacia que aportan desde el punto de vista de tiempo y costes. Cyntia Menezes, Consultora en Font Advocats, explica en qué consisten, en qué sectores se utilizan y la regulación que las rige desde la perspectiva del marco legal de la protección de datos:

 

 

¿Qué son las decisiones automatizadas con Inteligencia Artificial? ¿Cómo se utilizan?

Se llaman automatizadas las decisiones que son tomadas por sistemas de computación de inteligencia artificial. Tales sistemas son hoy frecuentemente utilizados en los análisis de crédito, perfiles, recursos humanos y el comercio electrónico, como por ejemplo en las propaganda o publicidad en redes sociales, las ofertas de productos online y hasta las recomendaciones de películas en servicios de streaming.

También las autoridades públicas suelen utilizar decisiones automatizadas como, por ejemplo, en los análisis de solicitud de Seguridad Social.

¿Ha augmentado su uso después de la pandemia del Covid-19?

Con la aparición del coronavirus es razonable esperar que aplicaciones de esta naturaleza en el ámbito de la salud sean cada vez más utilizadas por las mutuas de salud, los sistemas de sanidad pública, pero también por pacientes y médicos.

Reglamento europeo para la aplicación de Inteligencia Artificial

De momento, las aplicaciones más comerciales de decisiones automatizadas son reguladas dentro del marco legal de la privacidad de datos. En el ámbito europeo, quedan regidas por el Reglamento General de Protección de Datos, y en España por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPD). Además, el Parlamento Europeo ha publicado en febrero de 2020 una resolución específica sobre decisiones automatizadas.

En el marco del Reglamento Europeo las decisiones automatizadas, incluso la elaboración de perfiles, son permitidas bajo excepciones siempre y cuando no sean exclusivamente automatizadas, no produzcan efectos jurídicos ni afecten de manera similar al sujeto. Además, el sujeto debe ser claramente informado sobre la existencia de decisiones automatizadas y puede incluso oponerse a ellas. Sigue también con todos los derechos previstos en el reglamento.

La ley española sigue el reglamento europeo sin diferencias importantes. Destacamos que la Agencia Española de Protección de Datos ha publicado una guía para la adecuación de los tratamientos de datos que incorporan inteligencia artificial y que contiene valiosas recomendaciones para la aplicación legal y ética de tales estimas.

La resolución del Parlamento Europeo va más allá; intenta regular todas las aplicaciones de decisiones automatizadas en los ámbitos privados comerciales y no solamente aquellas que son basadas en datos personales. Por eso, la resolución trata de otros temas importantes como la seguridad del producto, transparencia, derecho de elección y del impacto en el sector de servicios.

Igual que otras novedosas tecnologías como el blockchain o los contratos inteligentes, las decisiones automatizadas serán cada vez más utilizadas en el ambiente laboral, pero también en la vida privada, como consumidores y ciudadanos. Por eso, es importante que las administraciones públicas, corporaciones y ciudadanos sean cada vez más informados sobre los riesgos, los beneficios, y derechos asociados a la utilización de tales sistemas.