Fiscal, Contable y Nómina01 abril, 2020

COVID-19: Aplazamientos tributarios

Luis Jos
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Con el objeto de flexibilizar los plazos para atender requerimientos, diligencias de embargo o formular alegaciones en los procedimientos tributarios, ante el escenario provocado por el COVID-19, el Real Decreto 7/2020 establece la ampliación de plazos tributarios, entre otras medidas, de las que nos habla en el siguiente vídeo Luis Jos, Inspector Jefe de la AEAT.

El Real Decreto Ley 7/2020 publicado en el BOE el 13 de marzo es el primero que palia las dificultades económicas provocadas por el famoso  COVID-19. En ellas se produce un cambio muy importante en la normativa de aplazamientos que es preciso que conozcáis; normativa que actualmente se rige por los artículos 65 de la Ley General Tributaria y por la instrucción 1/2017.

Pues bien, el artículo 14 de este Real Decreto Ley establece que se concederán aplazamientos de todas las deudas provenientes de las autoliquidaciones que haya que presentar desde el momento de la publicación del mismo; es decir, desde el día 13 de marzo hasta el día 30 de mayo de 2020. Concretamente, sería el primer trimestre y el primer pago del impuesto de sociedades, básicamente, si bien no se incluirían aplazamientos de deudas anteriores ni deudas procedentes de liquidaciones, como pueden ser las actas de inspección, actas de módulos o recursos que cobra la administración, como multas de tráfico o multas de otros entes.


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Es preciso cumplir una serie de condiciones:

  • En primer lugar, respecto al importe a solicitar no puede superar la cantidad establecida en el artículo 82.2a de la norma; es decir, 30.000 euros.
  • Respecto a las deudas aplazables se incluirían todas; es decir, uniríamos las directamente inaplazables hasta el momento que eran las retenciones y los pagos fraccionados como las difícilmente aplazables, que era el IVA.
  • Respecto a la cifra de negocios de las empresas que pueden solicitarlo, tienen que ser empresas cuya cantidad facturada el año anterior no haya superado los 6 millones de euros, con lo cuál incluso parte de empresas de reducida dimensión, que llegan a los 10 millones de euros, quedarían fuera.

Las condiciones del aplazamiento serían de plazo de hasta 6 meses, tanto para personas físicas como para personas jurídicas.

En los 3 primeros meses habría cadencia de intereses, pero no en la 2ª parte, en ese 2º trimestre.

Por tanto, como vemos, ni hay aplazamiento en la presentación de autoliquidaciones, ni hay ningún tipo de “perdona” o condonación de ningún tipo de tributos, sino que simplemente por pequeño espacio temporal, se permite una mejora de las condiciones de los aplazamientos.

 

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