Fiscal, Contable y Nómina10 septiembre, 2020

Pasivos ficticios del impuesto sociedades: qué son y cómo se justifican

La Agencia Tributaria viene poniendo el foco en sus actuaciones en el control de los pasivos ficticios. Luis Jos, Inspector Jefe de la AEAT, repasa qué son y cómo están regulados en el artículo 121 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, además de explicar cómo se ha de acreditar su legalidad y qué hacer en caso de que se detecten errores contables o cambios de criterio durante el proceso de regularización contable.

La Agencia Tributaria, entre sus actuaciones de los últimos años, ha puesto especial hincapié en el control de los pasivos ficticios.
 

¿Qué son los pasivos ficticios?

Son sumas que existen en contabilidad de proveedores, acreedores, cuentas con socios/administradores o saldos sin pagar de trabajadores que figuran en el pasivo del balance.
El artículo 121 de la ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades establece que si la Agencia Tributaria detecta la existencia de estos pasivos y no se pueden justificar, se consideran renta del último periodo objeto de comprobación. Es decir, del periodo más antiguo en comprobación, considerándole una suerte de ganancias patrimoniales y, por tanto, renta para el contribuyente. Herramientas como a3ASESOR|soc permiten realizar una gestión adecuada del Impuesto de Sociedades.

¿Cómo se regularizan los pasivos ficticios?

La forma que tendría el contribuyente de justificar la legalidad y que no existiese liquidación respecto a dichos pasivos ficticios, sería que proviniesen de un periodo prescrito; aspecto que ha sido aceptado por la Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de octubre de 2012, y refrendado el 21 de marzo de 2013. Para ello, es necesario que los libros registro estén legalizados en el Registro Mercantil para que efectivamente exista prueba.

Por otra parte, la norma de registro de valoración 22 establece, respecto al tema de los errores contables y los cambios de criterio, que es necesario, una vez que se detecte un error, darlo de baja contra patrimonio neto en el ejercicio en el cual se detecte. Es decir, lo antes posible.

Aparte, es necesario informar en la memoria contable. Por último, es interesante recordar que es un error trasladar el saldo al futuro. Durante la regularización contable es necesario no dar por válida ninguna de las cuentas existentes en el balance del año anterior, sino comprobar que efectivamente corresponden a la realidad. En caso contrario, se tendría un problema en el futuro.

 

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