Fiscal, Contable y Nómina02 diciembre, 2025

¿Qué diferencia un CRM de un ERP?¿Qué me aporta cada uno?

De unos años a esta parte ERP y CRM son dos acrónimos muy usados en el ámbito profesional. Ambos son software de gestión y comparten un éxito reciente, sin embargo su área de trabajo no es exactamente la misma. 

Diferencias ERP y CRM: tabla resumen

  ERP (Enterprise Resource Planning) CRM (Customer Relationship Management)
Área de aplicación Back office: gestión interna de la empresa (contabilidad, RRHH, stock, facturación, etc.)
 
Front office: gestión de relaciones con clientes, ventas y marketing.
 
Objetivo principal Optimizar procesos empresariales y mejorar la eficiencia operativa global. Mejorar la captación, fidelización y gestión de clientes.
 
Cobertura funcional Amplia: incluye múltiples áreas de la empresa, incluso puede integrar el CRM. Específica: centrado en ventas, marketing y atención al cliente.
 
Impacto en la empresa Mejora la competitividad y permite una visión global del negocio.  Aumenta las oportunidades de venta y mejora la relación con los clientes.
 
Automatización Automatiza procesos administrativos y productivos. Automatiza procesos de venta y seguimiento comercial.
Toma de decisiones Facilita decisiones estratégicas con información en tiempo real y trazabilidad.

Mejora decisiones comerciales y de marketing basadas en datos de clientes.

 

Implementación Implica una transformación digital profunda.
Más localizada y específica, generalmente más sencilla de implementar.
 

Beneficios clave Reducción de costes, mejora de la productividad, planificación de recursos.
Incremento de ventas, mejor segmentación de clientes, mejora del servicio postventa.
Ejemplo de software
  • a3ERP: gestión integral para pymes, adaptable, escalable y con actualización normativa constante.
  • a3innuva ERP: ERP online que permite a integrar la contabilidad, facturación y los procesos clave en un único entorno
CRM con herramientas de análisis comercial, segmentación y seguimiento de clientes.

Con CRM denominamos al Customer Ralationship Management, mientras que con ERP nos referimos al Enterprise Resource Planning. El primero trabaja en el “front office”, mientras que el segundo lo hace en el “back office”, en el control de procesos internos de la empresa.

Por esta propia naturaleza nos damos cuenta de que el ERP abarca mucho más que el CRM. Este último nos permite avanzar en la gestión de nuestros clientes y potenciales clientes. A través de este software podremos automatizar los procesos de venta, tener un mayor control y seguimiento de la información comercial, recoger información sobre los clientes y sobre el estado de nuestra relación con ellos o incluso disponer de esa información para que se pueda analizar desde marketing.

El CRM es una herramienta clave en la generación de venta, claves para este departamento y el de marketing.  En función de lo que revelen los datos que aporte el CRM, podemos mejorar nuestros procedimientos de ventas pero también podremos detectar necesidades no cubiertas o carencias en nuestro posicionamiento. imagen diferencia entre crm y erp

Sin embargo, con un ERP vamos a acceder desde una misma herramienta a toda la información relacionada con nuestra actividad empresarial: contabilidad, recursos humanos, control de stock, facturación e incluso hasta el propio CRM.  Como vemos, su nivel de implementación no está tan localizada como en el caso del CRM, y por lo tanto la eficiencia se dejará notar en un plano más global.

Con un ERP nuestra empresa dará un salto en la gestión. La rapidez con la que obtendremos el análisis de lo que ocurre en nuestra empresa nos empujará a tomar decisiones más adecuadas. Y eso pasa por disponer de la información en tiempo real, por tener la trazabilidad de los productos y de los procesos administrativos. Con todo eso podremos tener una planificación de nuestros recursos que redundará en nuestra competitividad.

La integración de un ERP en la vida de una compañía no es un proceso autocomplaciente sino el primer paso en la transformación digital de la pyme, y nos llevará a analizar objetivamente nuestra empresa y a mostrarnos unidos ante una herramienta que cambiará procesos y modos de organizarse. A pesar de esto, no olvidemos que un aplicación como software ERP nos facilita tener una visión global del negocio, y su uso deriva en muchos beneficios para la empresa.

Qué significa ERP y CRM: definición 

Pero ¿qué es un ERP? ERP es el acrónimo de Enterprise Resource Planning (planificación de recursos empresariales, o programa de gestión empresarial). En su ADN lleva implícito la integración de operaciones empresariales (independientemente de si se trata de una pyme o una gran empresa), como producción, envíos, inventario o contabilidad. El acceso centralizado a estos datos permite dar respuestas ágiles relacionadas con la gestión de la empresa, adoptar decisiones eficaces con toda la información actualizada y minimizar costes.

Por otro lado, CRM es el acrónimo de Customer Relationship Management (Gestión de las relaciones con clientes). Esta plataforma está orientada a recopilar todas las gestiones que guardan relación estrecha con el ámbito comercial, captación y fidelización de clientes. Con el software CRM adecuado, se plantean más oportunidades de venta y comercialización, así como el refuerzo del área de marketing y atención al cliente. Al disponer de herramientas de segmentación de target comercial, el servicio postventa adquiere una mayor y mejor proyección. 

Sistemas ERP y CRM: las claves a tener en cuenta 

Los sistemas ERP y CRM comparten una característica vinculante común: ambos optimizan de manera considerable los procesos comerciales. Lo hacen desde ópticas diferentes, pero estrechamente dirigidas hacia un mismo objetivo: la gestión eficaz del negocio. Mientras que el sistema ERP pone el punto de mira en el control de costes, producción y contabilidad, el sistema CRM lo hace en la relación con el cliente, lo que se traducirá, también, en un aumento de los ingresos en la empresa. 

Los sistemas ERP y CRM aportan beneficios clave para un negocio, ya sea en cuestiones relacionadas con inmovilizados del inventario, contabilidad o producción, como funcionalidades en campañas de marketing o proyección de ventas.  
¿Qué podemos conseguir con la herramienta adecuada? La respuesta la encontramos en una mayor eficacia a la hora de comercializar los productos, incremento de la productividad y un apoyo más que eficaz a las decisiones de negocio. Aspectos que los convierten en aliados a analizar para la optimización de nuestra gestión empresarial. 

 

La implementación de los sistemas ERP y CRM en la empresa -independientemente del segmento económico o tamaño de la misma- automatizan extraordinariamente los procesos y mejora la gestión empresarial. El resultado final, por tanto, es la consolidación de un mejor servicio o producto, con la consiguiente fidelización del cliente. Algunos de los factores a tener en cuenta cuando vamos a elegir un ERP son los siguientes:

  • Mejorar la gestión de tiempo: la automatización de determinados procesos, la disponibilidad de la información y la rapidez con la que podremos acceder a ella debe permitirnos que uno de los recursos más escasos de cualquier empresa, el tiempo, se pueda aprovechar para funciones más relacionadas con nuestros objetivos.
  • Ganar agilidad: disponer de la información en tan sólo un clic redunda en una optimización grande de decenas de procesos y una mayor capacidad de centrar energía y atención en el core business. Si además, el proceso de implantación del ERP es sencillo y tenemos el acompañamiento de nuestro proveedor, ganaremos todavía más. 
  • Mejorar nuestro autoconocimiento: disponer de la trazabilidad de todos los procesos productivos y administrativos es otra de las claves. En este punto el uso de un ERP nos redescubre nuestra propia empresa, mostrándonos aspectos que quizá no teníamos al alcance de la mano. Además, si contamos con una herramienta de análisis de negocio dispondremos de informes y estadísticas que nos ayudarán a llevar el rumbo de nuestra empresa y tomar las decisiones más adecuadas.
  • Tener un software a medida: utilizar herramientas sencillas e intuitivas en el uso, que se ajusten a las necesidades de la actividad y el tipo de gestión, es otra de las claves. Este es el caso, a3ERP es un buen ejemplo de software con el que trabajan muchas pequeñas y medianas empresas, por lo que ha conseguido un gran adaptabilidad. Y a3innuva ERP es el ERP online que integra la contabilidad y la facturación, además de garantizar una escalabilidad más cómoda para el negocio. Conócelas al detalle en la demo a3ERP y la demo a3innuva ERP.
  • Actualización permanente: estar siempre al día ante cualquier cambio legal para enviar la información requerida por la AEAT desde el mismo programa es fundamental y abre la puerta a una mayor eficiencia. Además, tener asegurada la adaptación a normativa relevante como Verifactu o la factura electrónica obligatoria es otro requisito fundamental. 
  • Seguridad: en un momento en el que la ciberseguridad aparece cada vez más en las noticias, contar con un software que garantice que los datos que generamos por parte de la empresa tienen un acceso protegido, con mantenimiento y backup continuos nos evita sustos y el hecho de que podamos no tener accesos protegidos.

Competitividad y eficiencia son dos conceptos que se van a instalar en nuestra empresa si empezamos a trabajar estos software de gestión interna.  Si te interesa el ámbito el ERP este software de gestión y el control de los procesos internos de la empresa puedes consultar el ebook gratuito ¿Estás listo para elegir ERP?, un documento donde se analiza al detalle las diferentes variables que debemos manejar para dar un paso como éste. 

Preguntas Frecuentes
  • 1. ¿Cuál es la diferencia entre un CRM y un ERP? 

    Un CRM (Customer Relationship Management) se orienta a la relación con clientes, ventas y marketing. Un ERP (Enterprise Resource Planning) integra y gestiona procesos internos como contabilidad, RRHH, stock y facturación. El ERP abarca más que el CRM porque centraliza la actividad empresarial e incluso puede integrar el propio CRM. En resumen, las diferencias entre CRM y ERP son las siguientes: 

    • CRM: captar, fidelizar y gestionar clientes; automatiza ventas y seguimiento comercial.  
    • ERP: optimizar procesos, ofrecer trazabilidad y datos en tiempo real para decisiones eficaces.     
  • 2. ¿Qué aporta un CRM a mi empresa en el día a día? 

    Un CRM centraliza gestiones comerciales y el historial de relación, lo que facilita automatizar ventas, hacer seguimiento detallado y analizar la información desde marketing para detectar necesidades no cubiertas o mejoras en posicionamiento. Esto se traduce en más oportunidades de venta y un mejor servicio postventa gracias a la segmentación. Los beneficios clave de un CRM son: 

    • Información comercial unificada y accesible.  
    • Mejora de procedimientos de ventas y marketing basada en datos. 
  • 3. ¿Qué beneficios ofrece un ERP para la gestión integral del negocio?
    El ERP integra áreas como contabilidad, RRHH, stock y facturación en una sola herramienta, proporcionando información en tiempo real, trazabilidad de productos y procesos, y una planificación de recursos que mejora la competitividad. Además, automatiza procesos administrativos y productivos para reducir costes y acelerar decisiones.
  • 4. ¿Cuándo conviene implementar un CRM y cuándo un ERP? 
     

    La elección depende de las necesidades y prioridades de tu empresa. 

    • CRM: es la mejor opción si tu objetivo principal es incrementar ventas, mejorar la relación con clientes y contar con herramientas para segmentar y personalizar campañas. Un CRM te ayuda a automatizar procesos comerciales, hacer seguimiento detallado y detectar oportunidades de negocio. 
    • ERP: es la opción indicada cuando buscas una gestión integral de la empresa, optimizando procesos internos como contabilidad, logística, RRHH y facturación. Un ERP aporta información en tiempo real, trazabilidad y control, lo que permite tomar decisiones estratégicas y reducir costes. 

    En muchos casos, la combinación de ambos sistemas es la solución más completa, ya que CRM y ERP son complementarios: uno potencia la relación con clientes y el otro la eficiencia operativa. 

  • 5. ¿Se pueden usar ERP y CRM juntos? ¿Qué ventajas tiene integrarlos? 
     

    Sí, son complementarios: el CRM fortalece la relación con clientes y el ERP optimiza el funcionamiento interno. Integrarlos en una misma plataforma ofrece: 

    • Visión global del negocio y mayor competitividad. 
    • Decisiones estratégicas con información actualizada en tiempo real.  
    • Eficiencia operativa al unificar datos y procesos, incluso integrando el propio CRM dentro del ERP. 
  • 6. ¿Cómo mejora un CRM la captación y fidelización de clientes? 
     

    Un CRM no solo organiza la información comercial, sino que transforma la forma en que tu empresa interactúa con los clientes. Al centralizar datos y automatizar procesos, permite ofrecer una experiencia más personalizada y eficiente.    

    Principales ventajas de usar un CRM para captar y fidelizar clientes:

    • Centralización de datos: toda la información del cliente en un único lugar para un seguimiento completo. 
    • Automatización de ventas: agiliza tareas repetitivas y reduce errores en el ciclo comercial. 
    • Segmentación avanzada: identifica grupos de clientes y adapta campañas para cada perfil. 
    • Análisis de comportamiento: detecta oportunidades y necesidades no cubiertas para mejorar la oferta. 
    • Mejor servicio postventa: facilita la atención personalizada y la resolución rápida de incidencias.  Fidelización a largo plazo: crea relaciones sólidas gracias a interacciones más relevantes y oportunas. 
  • 7. ¿De qué forma un ERP acelera la toma de decisiones? 

    Un ERP permite tomar decisiones más rápidas y acertadas porque centraliza la información clave del negocio y la presenta en tiempo real. Al integrar áreas como contabilidad, logística, RRHH y producción, ofrece una visión completa que reduce la dependencia de informes manuales y evita errores.  

    Ventajas principales de usar un ERP: 

    • Información en tiempo real: datos actualizados para reaccionar sin retrasos. 
    • Trazabilidad completa: seguimiento de productos y procesos para detectar incidencias. 
    • Análisis global: toda la información en un único sistema para evaluar el rendimiento.  
  • 8. ¿Qué claves debo valorar al elegir un ERP para mi empresa?

    Antes de implementar un ERP, es importante analizar qué características garantizarán que la solución se adapte a tu negocio y te ayude a crecer. Los aspectos clave a tener en cuenta son: 

    • Gestión del tiempo: el ERP debe automatizar procesos y permitir acceder a la información de forma rápida. 
    • Facilidad de implantación: busca un sistema que se implemente con agilidad y cuente con soporte experto. 
    • Trazabilidad y análisis: debe ofrecer informes claros para descubrir áreas de mejora y tomar decisiones basadas en datos. 
    • Escalabilidad: el software debe adaptarse al crecimiento de tu empresa sin necesidad de cambiar de ERP. 
    • Cumplimiento normativo: asegúrate de que incluya actualizaciones legales, como factura electrónica y envío a la AEAT. 
    • Seguridad: protección de datos y copias de seguridad para evitar riesgos.   

    Un ejemplo de solución que cumple con estas características es a3ERP, que destaca por:   

    • Software a medida y escalable: se adapta a las necesidades de tu negocio y crece contigo. 
    • Actualización normativa continua: garantiza el cumplimiento legal sin complicaciones. 
    • Facilidad de uso y soporte especializado: pensado para pymes que buscan eficiencia y acompañamiento experto.
  • 9. ¿Qué impacto tiene en mi empresa implantar ERP y/o CRM en la eficiencia y competitividad?

    La implementación de un ERP y/o CRM puede transformar la forma en que tu empresa opera y se relaciona con sus clientes. Ambos sistemas tienen objetivos distintos, pero complementarios:

    • ERP: mejora la eficiencia interna al automatizar procesos, reducir errores y ofrecer datos en tiempo real para una gestión más ágil. 
    • CRM: potencia la relación con clientes, facilita la segmentación y permite personalizar la experiencia para aumentar la fidelización. 
    • Impacto directo en la competitividad
    • Mayor productividad: menos tareas manuales y más tiempo para actividades estratégicas. 
    • Decisiones basadas en datos: información fiable para planificar y reaccionar rápido. 
    • Mejor servicio al cliente: procesos internos alineados con una atención personalizada. 
  • 10. ¿El ERP puede incluir funcionalidades de CRM?

    Sí, muchos ERP incorporan funciones propias de CRM para ofrecer una gestión más completa. Esto significa que, además de controlar procesos internos como contabilidad, stock y facturación, el ERP puede ayudarte a gestionar la relación con clientes desde la misma plataforma.   

    Un ejemplo es a3ERP, que permite integrar módulos de CRM para: 

    • Centralizar toda la información del negocio y de los clientes en un único sistema. 
    • Mejorar la eficiencia comercial sin perder la trazabilidad de procesos internos. 
    • Facilitar la toma de decisiones con datos unificados y actualizados en tiempo real. 

    Esta integración evita duplicidades, reduce costes y ofrece una visión global del negocio, clave para la competitividad. 

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