Legal 31 agosto, 2026

Café Legaltech en Barcelona: José Luis Rivas (Adlanter) y Paula Mayans (Legisway) abordan los retos de los departamentos jurídicos de alto rendimiento

En un entorno donde los departamentos jurídicos están llamados a aportar cada vez más valor al negocio sin aumentar recursos, la pregunta ya no es si hay que ganar eficiencia, sino cómo hacerlo. Este fue precisamente el eje central del Café Legaltech celebrado el pasado 8 de julio en las oficinas de Wolters Kluwer de Barcelona, un encuentro que reunió a profesionales del sector para debatir sobre una realidad cada vez más presente en las asesorías jurídicas: la necesidad de dejar atrás la gestión reactiva para convertirse en verdaderos socios estratégicos de la organización.

La conversación comenzó poniendo el foco sobre una de las grandes paradojas de la función jurídica actual. Los abogados internos cuentan con una elevada especialización y conocimiento del negocio, pero siguen dedicando una parte importante de su tiempo a tareas administrativas, de seguimiento y cumplimiento que, aunque necesarias, no requieren criterio jurídico. José Luis Rivas, CEO de Adlanter, como primer ponente de esta sesión, invitó a los asistentes a reflexionar sobre el coste oculto de esta situación y sobre el impacto que tiene en la capacidad del departamento para contribuir a los objetivos estratégicos de la empresa. Como señaló, «el abogado in-house debe ser un partner del negocio, participar en la creación de valor y el asesoramiento estratégico». Además, lanzó una reflexión que resonó entre los asistentes: «No tiene sentido tener a abogados haciendo trámites porque no aprovechas su talento».

A lo largo de su intervención, José Luis destacó cómo actividades recurrentes como la gestión societaria, el depósito de cuentas, las inscripciones registrales o el seguimiento de obligaciones mercantiles suelen convertirse en los grandes olvidados del día a día. Sin embargo, descuidarlas puede traducirse en sanciones, bloqueos operativos o incluso riesgos personales para administradores y responsables jurídicos. La conclusión fue clara: externalizar aquellas tareas altamente especializadas pero poco estratégicas permite reducir riesgos, optimizar recursos y liberar tiempo para actividades de mayor valor añadido. En sus propias palabras: «El cumplimiento mercantil se mide por lo que evita y lo que libera». Una idea alineada con otra de las conclusiones de su ponencia: «El control transaccional deja de ser una tarea administrativa y pasa a ser una decisión de gestión de riesgo».

La segunda parte del encuentro abordó el otro gran pilar de la eficiencia jurídica: la tecnología. Paula Mayans, Head of Sales Spain de Legisway en Wolters Kluwer Legal Software, explicó cómo la digitalización está ayudando a los departamentos jurídicos a recuperar el control sobre la información, los procesos y los datos. Frente a una realidad en la que contratos, aprobaciones y documentación suelen estar dispersos entre carpetas compartidas, correos electrónicos y hojas de cálculo, la tecnología se convierte en una herramienta clave para trabajar de forma más ágil y proactiva. Tal y como explicó, «la tecnología no es un fin, es un habilitador para que el departamento sea un partner estratégico».

La capacidad de un departamento jurídico para generar valor ya no se mide únicamente por su conocimiento normativo, sino por su habilidad para transformar información dispersa en decisiones de negocio. Contratos, plazos, riesgos, obligaciones regulatorias o indicadores de actividad contienen un enorme potencial estratégico cuando se gestionan de forma estructurada. Por eso, los equipos legales más avanzados están evolucionando desde un modelo reactivo —centrado en resolver incidencias y responder consultas— hacia un enfoque proactivo, capaz de anticipar riesgos, detectar oportunidades y ofrecer visibilidad al resto de la organización. En este contexto, Paula destacó que la transformación digital va mucho más allá de la implantación de herramientas: implica una nueva forma de entender el papel del departamento jurídico dentro de la empresa: «No se trata de construir departamentos más tecnológicos, sino más estratégicos».

El Café Legaltech de Barcelona dejó una idea compartida por todos los asistentes: los departamentos jurídicos de alto rendimiento son aquellos capaces de combinar especialización, tecnología y visión estratégica. Externalizar aquello que consume recursos sin generar valor diferencial y apoyarse en soluciones tecnológicas para ganar control y visibilidad son dos caminos complementarios hacia una función jurídica más eficiente, influyente y alineada con las necesidades del negocio.

Si te interesa seguir explorando las tendencias, retos y oportunidades que están redefiniendo la profesión jurídica, te invitamos a descubrir los próximos encuentros de Café Legaltech. Un espacio donde profesionales del sector comparten experiencias reales, buenas prácticas e ideas innovadoras para impulsar la transformación de la función legal. Porque la revolución legal, efectivamente, puede empezar con un café.

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