En Wolters Kluwer Legal Software hemos conversado con Francisco José Agudo, socio de ZAR Procuradores, despacho de procura con implantación nacional y una clara apuesta por la tecnología y la automatización de procesos. Tras la fusión de dos firmas, se encontraron ante un reto enorme: más volumen, más procedimientos y la necesidad urgente de profesionalizar su gestión.
«Veníamos de fusionar dos despachos, lo que supuso un cambio muy importante», recuerda Francisco. «Teníamos claro que si queríamos escalar necesitábamos automatizar y profesionalizar la gestión». El problema era evidente: según nos relata, los sistemas anteriores no estaban pensados para la procura, y eso frenaba su crecimiento.
Todo cambió con la demo de Kmaleon. «Por primera vez encontramos un CRM que hablaba nuestro idioma», afirma. La decisión estaba tomada, aunque los primeros meses no fueron fáciles: «Los comienzos fueron duros, trabajando a veces al 300 % de nuestra capacidad, pero siempre teníamos claro que ese paso iba a merecer la pena».
Resultados que marcan la diferencia
Seis meses después, los números hablan por sí solos. «Automatizamos más de 3.000 flujos de trabajo», resume Francisco con orgullo. El impacto fue inmediato: el equipo dejó atrás tareas repetitivas para centrarse en revisiones jurídicas y atención al cliente. «Ahora somos un despacho más eficiente, moderno y preparado para crecer», asegura. La automatización de demandas y escritos redujo incidencias y mejoró la experiencia del cliente: «Notan que hemos apostado por la tecnología».
Macros: la funcionalidad estrella
Entre las herramientas que más valoran, Francisco no duda: «Toda la parte de macros es fundamental y realmente diferencial». Incluso los usuarios sin perfil técnico pueden crear flujos sencillos, lo que multiplica la autonomía del equipo. «En otros CRMs que yo he trabajado fallaban o eran mucho más limitados», confiesa.
Una apuesta que merece la pena
Hoy, ZAR Procuradores lo tiene claro: «Kmaleon ha cumplido con creces nuestras expectativas». El cambio no solo optimizó procesos internos, sino que reforzó la colaboración con los despachos de abogados. «Nos permite ofrecer un producto mejor a los clientes finales, más competitivo, eficiente y económico». Y añade un consejo para quienes aún dudan: «Kmaleon puede suponer un salto cualitativo para los procuradores. Tiene muchas herramientas trabajadas con la mente puesta en el trabajo diario del procurador».