¿Cómo se comparan las herramientas de apoyo a la toma de decisions clínicas?
La mayoría de los sistemas de salud aceptan que las soluciones electrónicas de apoyo a la toma de decisiones clínicas (CDS, por sus siglas en inglés) son herramientas esenciales y esperadas. Estas herramientas ayudan a los médicos a responder preguntas de carácter clínico diarias y a hacer frente a la sobrecarga de información.
Sin embargo, al analizar los crecientes gastos hospitalarios, la American Hospital Association señala un aumento del 18 % en los servicios de TI. El apoyo a la toma de decisiones clínicas, junto con otros recursos de TI para la asistencia sanitaria, puede parecer una partida conveniente en la cual buscar ahorros. Cuando surgen oportunidades para probar herramientas alternativas de menor costo o experimentar con suscripciones individuales para el personal, muchos comités de compras y administraciones consideran estas opciones como un éxito inmediato.
Pero con el tiempo, los costos ocultos de estas alternativas comienzan a surgir:
- Disminución de la satisfacción y el uso por parte de lo médico.
- Aumentos en los errores de diagnóstico, la inconsistencia de la atención y la duración de la estadía.
- Ineficiencias en el flujo de trabajo y preocupaciones sobre la estandarización de TI.
- Todo lo cual puede resultar en un menor retorno de inversión (ROI).
Adopción por parte de los usuarios y agotamiento de los médicos
El retorno de la inversión (ROI) solo se materializa si los médicos utilizan la solución en toda la organización. Una baja adopción genera un bajo valor.
Los equipos médicos no utilizarán en todo su potencial una solución de apoyo a la toma de decisiones clínicas que proporcione menos respuestas de las que necesita el personal clínico o que no sea de fácil acceso en el punto de atención. La baja adopción por parte de lo médico puede resultar en lo siguiente:
- Preguntas que quedan sin respuesta o carecen de recomendaciones concretas, lo que obliga a los médicos a recurrir a otros recursos y genera mayores costos, ineficiencia en el flujo de trabajo, variabilidad de la atención, y peores resultados de los pacientes.
- Médicos que operan fuera del flujo de trabajo para acceder a los recursos, lo que causa una interrupción significativa del flujo de trabajo, desajuste del equipo asistencial, y frustración.
En última instancia, cuando los médicos no adoptan el recurso elegido por la organización, se imponen cargas adicionales sobre su tiempo para administrar sus propios recursos de apoyo a la toma de decisiones clínicas e investigaciones. Esto puede aumentar el agotamiento de los médicos y reducir la satisfacción.