Los mercados de salud maduros de todo el mundo están cambiando el enfoque de la atención para casos agudo y el tratamiento de enfermedades crónicas hacia modelos proactivos de prevención, salud poblacional y atención primaria. Esto ocurre mientras el mundo se enfrenta a una escasez de trabajadores de la salud: la Organización Mundial de la Salud proyecta un déficit de 11 millones de trabajadores para 2030, y la Unión Europea se enfrenta al envejecimiento de su población médica. Los largos tiempos de espera para las derivaciones no urgentes continúan frustrando a los pacientes.
La atención preventiva puede ayudar a abordar estos desafíos a largo plazo, especialmente a medida que avanza la IA y aumenta la participación del paciente. Todavía hay trabajo por hacer: solo cinco de 20 países europeos de altos ingresos tienen actividades sistemáticas de prevención primaria en los hospitales. Esto, requiere, también, un cambio de mentalidad y cultura; Asia se está alejando de un modelo paternalista, aumentando la participación para fomentar relaciones más profundas entre pacientes y profesionales de la salud.
Ahora es el momento de priorizar la prevención para la estabilidad financiera y estructural a largo plazo. Cuatro pasos clave pueden ayudar a los sistemas de asistencia sanitaria, independientemente del tamaño de la organización o la estructura del sistema.
1. Mejorar la formación cruzada de los médicos y el acceso a la información
Aunque el sector sanitario forme a más médicos para hacer frente a la escasez que se avecina, no está garantizado que puedan satisfacer las necesidades actuales de atención primaria. La formación cruzada de los médicos es una forma de aliviar la escasez de personal y apoyar un enfoque de prevención de la atención basado en equipo asistencial. El Reino Unido está asignando más responsabilidades a las enfermeras, quitando parte de la carga a los médicos y subrayando la necesidad de recursos basados en la evidencia que puedan alinear a los equipos multidisciplinarios y apoyar las complejas necesidades de los pacientes.
Los sistemas también pueden apoyar las necesidades médicas permitiendo la gestión sanitaria local. El sistema de salud italiano (Servizio Sanitario Nazionale, SSN) introdujo una ley en 2024 para ampliar la autonomía de las regiones en varias áreas de política pública, entre ellas, la prestación de asistencia sanitaria. Esto puede ayudar a las regiones a abordar las necesidades de los pacientes de una manera flexible que apoye mejor a sus poblaciones, comunidades rurales y disponibilidad de personal.
2. Capacitar a los pacientes en su atención
Alentar a los pacientes a que desempeñen un papel activo en su atención puede ayudar a cubrir las lagunas y fomentar medidas de atención preventiva entre las visitas, especialmente para los pacientes en zonas rurales. Las herramientas de salud digital se utilizan cada vez más para ayudar a gestionar afecciones crónicas como la hipertensión o la diabetes, y pueden apoyar la telesalud y las estrategias digitales. Además, en un mundo con acceso a la desinformación sobre salud y a los chatbots de IA, tener a mano educación basada en la evidencia puede apoyar las medidas de atención preventiva. Los pacientes pueden sentirse más capacitados y conocedores, lo que puede ayudar a fomentar las detecciones rutinarias proactivas, mejorar el cumplimiento del plan de atención y aumentar la confianza en las organizaciones de asistencia sanitaria.